lunes, 29 de abril de 2013

¿Alemania? sí, pero no a cualquier precio

Esta es una de esas historias que pueden escribirse en clave de "tengo un amigo que...", ya que todos conocemos a alguien que ha marchado al extranjero hace poco o lo tiene pensado hacer en fechas cercanas.

Pues bien, tengo yo un amigo que quiere irse más allá de los Pirineos. Tienes ganas de vivir experiencias en el extranjero, de formarse como profesional, ya que aquí no te dejan, y de salir de esta rutina dolorosa.

Mi amigo valora el mudarse a Alemania, ya que está en boga y parece ser "el dorado" europeo. Y no es una mala decisión, pero ¿es realmente lo que le conviene?

Mi amigo no es ingeniero, lo cual ya deja muchas dudas, no es médico, ni siquiera tiene una carrera de las llamadas "técnicas", lo cual, desde mi punto de vista, hace difícil la adaptación a un país donde la industria pesada, la ingeniería y la tecnología son punta de lanza.

Mi consejo, como a cualquiera que piense hacer lo mismo que mi amigo, no es más que analice bien allí donde va. No todos valemos para ir a Alemania. Es como pretender trabajar en Airbus con una licenciatura en Derecho.

Alemania tiene muy segmentados sus perfiles profesionales, incluso podríamos decir que tiene ciudades divididas profesionalmente: ciudades financieras y bancarias, como Frankfurt am Main, o industriales, como la cuenca del Ruhr, o incluso culturales, como Berlín. Pero también con grandes diferencias entre ellas, no solo en el plano estrictamente laboral, si no también cultural. Choca decir esto entre ciudades de un mismo país, pero así es, al menos desde la perspectiva de quien escribe.

Por eso, si marchas y quieres probar suerte en Alemania, de acuerdo, pero antes de comprar tu vuelo piensa durante unos segundos:
  • Que región se adapta mejor a tus necesidades (laborales y personales).
  • Si pesa mucho en tu decisión las relaciones interpersonales o no, ya que de ser así deberás decidir entre las regiones norte-sur y/o marchar a las antiguas ciudades ex-soviéticas o no.
  • Ser consciente de que puedes vivir en un pueblo a 30 kms de la urbe más cercana, ya que el trabajo no siempre está, por no decir en la mayoría de ocasiones, en las grandes ciudades. Así que si eres ciudadano del bullicio urbanita, piénsalo bien.
Solo me queda esperar que, como hispanohablante que eres, el alemán no te desanime, todo se acaba aprendiendo, el aprendizaje es el único secreto.

Os deseo a mi amigo y a ti: Viel Erfolg!

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